Tandanor es una empresa de propiedad participada, con el 90% del capital accionario en manos del Ministerio de Defensa y el 10% en manos de los trabajadores.
La orientación económica impartida por Defensa apunta a desarrollar un modelo de gestión privado, sin financiamiento del Estado y con orientación a resultados económicos de rentabilidad moderada, que al mismo tiempo sea el articulador activo de los proyectos para la Armada Argentina.
Tandanor posee el complejo Syncrolift: única plataforma de elevación en Latinoamérica que permite la puesta a seco de las embarcaciones para realizar trabajos de reparación y mantenimiento en aquellas partes de las naves que permanecen generalmente sumergidas, como el casco, las palas, el timón, los grilletes de cadena y las líneas de fondeo.
El Syncrolift tiene la capacidad de elevar 15.000 toneladas por medio de un grupo de guinches electromecánicos que llevan la plataforma a nivel del piso. Luego la embarcación se ubica sobre boogies a lo largo de su eslora y es remolcada sobre rieles a las gradas de trabajo a través de un carro de transferencia que soporta hasta 11.700 tn con movimiento a los lados. Las seis gradas de trabajo tienen capacidad para buques de hasta 55.000 tn de deadweight (eslora apox 220 mts), es decir, permite el trabajo simultáneo sobre distintas naves.
La obra de recuperación y modernización del buque rompehielos ARA Alte. Irízar no tiene precedentes en la historia de la industria naval argentina. Por su magnitud, las autoridades del CINAR la consideran una empresa en sí misma.
El buque insignia de la flota argentina, pilar insustituible de la logística de aprovisionamiento de las bases argentinas en la Antártida, se incendió en altamar en febrero de 2007. Desde entonces el Ministerio de Defensa se vio obligado a contratar los servicios de rompehielos con Rusia, hasta tanto no se determinara técnicamente el nivel de los daños y que se tomara la decisión de dónde repararlo.
Luego de ponderar las alternativas, el gobierno decidió hacer el upgrade de la nave en la Argentina, elevando su categoría y modernizándola por completo en el país.
Sólo el proceso de desguace implicó la remoción de 800 toneladas de chapa (contra las 600 previstas originalmente) y se terminaron de retirar los grandes pesos (motores propulsores y motores diesel, otras 500 toneladas).
Ya se comenzó la etapa de alistamiento, esto es, volver a armar el rompehielos. El resultado será un buque de una clase superior a la obtenida, calificado por la clasificadora internacional Det Norske Veritas de Noruega. El buque pasará a transportar un importante volumen de gasoil antártico, la bodega será la misma que antes del siniestro aunque se aumentarán 10 veces los espacios destinados a laboratorios para ciencia. El Alte Irízar quedará totalmente modernizado: el puente de navegación dispondrá de instrumentos nuevos, comunicaciones externas e internas nuevas, se modificará totalmente el sistema de propulsión con la incorporación de de máquinas nuevas, de 2010.
En síntesis, con al “empresa Irízar” el país recupera un buque esencial para su centenaria tradición antártica y obtiene capacidades de construcción naval invalorables.
Presidente
Sr. Mario Nallib Fadel
Vicepresidente
Sr. Jaime Hector Saiegh
Directores Titulares
Sr. Carlos Horacio Miño Humada
Sr. Mariano Enrique Gusmerini
Directores Suplentes
Sr. Hector Hernandez
Sr. Pablo Villamayor
Gerente Técnico y Comercial
Sr. Eduardo Balzaretti
Gerente Financiero
Sr. Jorge Alberto Tedesco
Gerente Producción
Sr. Raúl Mario Ramis
El Alte. Storni es un ex astillero de submarinos con modernas instalaciones donde hoy en día funciona el área de construcciones y conversión del complejo, con una superficie total de talleres industriales de 33.000 metros cuadrados.
La media vida del submarino TR-1700 ARA “San Juan” (S-42) – fabricado en el astillero Thyssen Nordseewerke de Alemania y botado en 1985- es un mantenimiento para recuperar los estándares originales de diseño y extender su vida útil hasta dos décadas. Para el recambio de partes pesadas se realiza un corte circunferencial del casco que permite efectuar un recorrido de todos sus sistemas. El trabajo se realiza en la nave 35 de “Almirante Storni” con una capacidad total de elevación de 200 toneladas, la mayor de América Latina.